Con la participación de nueve intérpretes —entre estudiantes y familias—, el Casino del colegio se transformó en escenario de emociones compartidas, creatividad desbordante y desplante artístico. Cada participante eligió su canción, dando vida a un repertorio diverso que incluyó música urbana, clásicos, baladas románticas y hasta composiciones propias. Más allá de los premios por categoría, lo que marcó la jornada fue el ambiente de respeto, alegría y apoyo mutuo que se vivió en cada rincón.
La organización estuvo a cargo del Departamento de Música, liderado por la profesora Guiselle Vinet, junto a su equipo, quienes con dedicación y cariño hicieron posible esta instancia de encuentro y expresión. En el reel que acompaña esta nota, Guiselle nos comparte cómo este festival se ha consolidado como una tradición que une generaciones, y escuchamos también a los estudiantes, que entre nervios y entusiasmo, nos recuerdan que subir al escenario es siempre un acto de valentía.
Agradecemos profundamente a todos quienes participaron, asistieron y colaboraron en esta noche inolvidable. El Festival de la Voz es, más que un certamen, una celebración de lo que somos: una comunidad que canta, vibra y crece unida.